Las personas detrás de los procedimientos
Los hospitales simplemente no funcionarían sin enfermeras. Sin embargo, las enfermeras tienen necesidades, y el riesgo de fatiga por la toma de decisiones es un desafío bien documentado en la atención sanitaria.(3)
Cualquier solución que ahorre tiempo a las enfermeras puede reinvertirse en lo que más importa: la atención al paciente y su propio bienestar.
Dedicar menos tiempo a tareas logísticas significa disponer de más capacidad mental para tareas clínicas complejas y la monitorización de los pacientes, lo que permite crear un entorno más tranquilo y controlado. Estos minutos también pueden ofrecer la oportunidad de un merecido descanso mental o un breve momento de respiro: pequeños actos que combaten el agotamiento y fomentan la resiliencia.(4)


